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Rafa Peiró

Escritor, mentor y formador. Director de "Talentos en Equipo". Autor de varios libros que tienen en común el autoconocimiento personal y el impulso del equilibrio relacional entre la diversidad de temperamentos.

Tormentas empresariales

El clima interno en las organizaciones

Mucho se habla en la actualidad del cambio climático meteorológico: temperaturas, sequías, tormentas, inundaciones, pero no estamos prestando tanta atención a otro cambio climatico, el que se está produciendo cada vez con mayor frecuencia en las organizaciones empresariales: el clima interno. Si no somos conscientes de ello y por lo tanto no adoptamos medias preventivas, se va degradando hasta convertirse en un clima nocivo, donde la energía se malgasta en fricción y demasiados conflictos, perdiendo foco en la busqueda de objetivos y metas.

No suele estallar de golpe. Empieza con señales pequeñas y repetidas: reuniones que agotan y no resuelven, tensión soterrada, malentendidos, silos, mandos intermedios al límite, desgaste emocional… Hasta que llegan las consecuencias: más absentismo, más rotación, más obstáculos para alcanzar y sostener resultados… y también más dificultad para atraer talento.

Porque hoy una reputación —buena o mala— se conoce fuera con facilidad: entre la globalización, el boca a boca digital y las redes, lo que ocurre dentro rara vez se queda dentro.

Lo expuesto en los párrafos anteriores no se arregla con frases motivacionales ni con “más presión”. Se arregla con buena gestión.

¿Y por dónde se empieza? Por asumir una realidad: en la empresa conviven estilos distintos. La diversidad temperamental es un activo… o una fuente de desgaste, según cómo se lidere y se gestione.

Tres medidas que erradican tormentas:

  1. Medir señales reales: tiempo perdido en reuniones, tareas duplicadas, conflictos repetidos y perpetuados en el tiempo, desgaste, rotación, bajas.
  2. Pasar de etiquetas a conductas: qué ocurre, dónde ocurre y bajo qué circunstancias se produce.
  3. Crear lenguaje común y acuerdos: respetar estilos distintos a la hora de decidir, pedir colaboración, dar feedback, gestionar tensiones, afrontar conflictos y coordinarse.

Cuando una organización impulsa el equilibrio entre diferentes formas de ser innatas (temperamentos), baja la fricción, sube la cooperación y el rendimiento deja de depender de presionar más: aparece una cultura más sostenible, con más bienestar y mejores resultados.

¿En tu organización el clima interno está cambiando para mejor… o se siguen produciendo numerosas tormentas que impiden ver el sol?